miércoles, 26 de diciembre de 2012

Te voy a echar de menos.

Vale, quizá nunca te lo dije, quizá, nunca quise admitirlo. quizá, nunca sabrás esto, pero siento millones de fuegos artificiales cada vez que sonríes, me da un vuelco el corazón cada vez que te veo, me siento la chica mas feliz del mundo cada vez que me hablas, te busco a todas horas y deseo que nos veamos todo el tiempo, sé que cuando me guiñas un ojo intento hacerme la dura y es que no quiero que disfrutes de tu victoria al verme sonreír, pero siempre lo haces, puede que pase por al lado tuya sin decirte nada, pero es para esperar unas bonitas palabras tuyas, puede que espere tu mensaje de whatsapp todo el día, puede que se me dibuje una sonrisa en la cara cada vez que me dices enana, puede que me vaya a la cama sastifecha solo cuando me das las buenas noches, puede que los buenos días solo los busque en ti, puede que cada vez que me besas me sienta en una nube, puede que tuviera miedo, puede que no apreciara lo que de verdad importaba, puede que me equivocara, puede que sintiera y sienta millones de cosas y no me he dado cuenta hasta ahora, puede que sienta dentro dardos, puede que te haya perdido por tonta, por idiota, por no decirte un simple "te quiero" y sincero, puede que eche de menos simples detalles que me sacaban sonrisas, puede que me arrepienta de esas tantas excusas que puse para no vernos, y ahora lo daría todo para que me lo pidieras, puede que sienta mucho, puede que ya sea tarde, puede que te quiera. puede que sean los tuyos los primeros boleteos. ¿como no pude darme cuenta? puede que vea tu ultima conexion una y mil veces, puede que me duela que no me digas esas cosas que antes me decías, puede que me queme imaginarme que ahora se lo digas a otra, puede que ahora no duerma esperando ese buenas noches que nunca llega, puede que cada mañana sea una mierda por no recibir ni una simple mirada, puede que te eche de menos, puede que pase al lado tuyo millones de veces y no te puedes ni imaginar lo que me duele no recibir ni una palabra, puede que te mire cada vez que te tenga cerca y que me vuelvas la mirada. puede que nos miremos fijamente y que nadie haga nada, puede que vayamos como desconocido, pero bien sabes que nos conocemos muy bien, puede que no nos hablemos, pero nos miramos, puede que nunca fuéramos nada, pero siempre hubo algo, puede que finja que no me gustas, que no me gusta estar contigo, que no me interesas, que no eres nadie para mi, puede que mienta a todos, incluyendome a mi, puede que me haya dado cuenta de que no quiero otros besos, que no quiero escuchar otra voz, ni quiero ver otra sonrisa, puede que me muera de ganas de decirte que TE ECHO DE MENOS.

viernes, 30 de noviembre de 2012

¿Quién?

Parece ser que miraste el calendario y mañana empezaba diciembre y te extrañaste, ¿ya? Recordabas perfectamente la navidad de 2011 como si fuese ayer, entonces, ¿Que has hecho este 2012 Elena? Pensaste. Muchas cosas, ¿Cómo el qué? Buscaste respuesta, pero no la encontrabas ¿Cuantos propósitos cumpliste? Ninguno dijiste. ¿Qué propósitos tienes para este 2013? Abriste la boca, para decir algo, pero palabras no salieron, cerraste la boca poco a poco, se te veía pensativa, y resultó que tenias más razón que un santo, ¿Qué que propósitos tengo para este 2013? Ninguno, porque así es, te propones pequeñas metas y todo se queda en palabras. Todos los propósitos que te propusiste el año pasado y ninguno cumplido,  ¿dónde está ese viaje? ¿dónde está esa fuerza de voluntad que ibas a sacar de donde fuera? En ningún sitio, porque las palabras se la llevan el viento, los hechos son lo que cuenta, porque debemos de luchar por nuestras metas, eso es la vida, ¿Si no qué hacemos en este mundo? las cosas no ocurren porque tu lo digas, ni las cosas van a cambiar por ser 1 de enero de 2013 porque si, es un día más, ¿por qué empezar la dieta el 1 de enero? ¿ Por qué empezar a estudiar el 1 de enero? ¿Porque no somos capaces de hacerlo mañana? ¿Por qué creemos que el 1 de enero vamos a poder? Echo la mirada atrás, las mejores cosas que me han sucedido este año han sido por casualidad, han sido sin planearlo, ha sido un día cualquiera, las mejores cosas no se planean, los días perfectos no se buscan, los mejores momentos fueron locuras, arrebatos, malas decisiones, caminos equivocados, impulsos, fueron lo que mi corazón quiso que fueran, fueron cosas que nunca pensé que haría, cosas sin pensar, cosas que jamás pensé que sucedería, fueron grandes momentos. ¿Quién me diría a mi el 1 de diciembre de 2011 que iba a pasar todo esto?  ¿Quién me diría a mi que las mejores personas hasta entonces no me iban a acompañar? ¿Quién me diría que conocería a personas aún mejores? ¿Quién me diría que existiría personas así? ¿Quién me diría que iba a ser un gran año y sin haber cumplido ningún propósito mencionado el 1 de diciembre,? Eh ¿QUIÉN?

lunes, 29 de octubre de 2012

Si notamos que nuestro corazón se acelera habremos encontrado un nuevo motivo para vivir.

Sentada sin hacer nada, porque tengo afán de superación y creo que las cosas van a salir bien por si solas, mañana tengo examen de historia, pero el libro sigue en la maleta, quiero tocar la guitarra perfectamente, pero la guitarra esta guardada en su funda, quiero ir a hacer deporte, pero aún sigo en el sofá, quiero ayudar todo lo posible a mi familia, pero aún no le he hecho ese favor a mi hermana, quiero ser buena con mis amigos, pero aun no he contestado a ese whatsapp recibido hace media hora, quiero que me hables, pero no te hablo, quiero que me escribas, pero no te escribo, quiero que me quieras, pero no te quiero, ¿o si? ¿Qué quiero? ¿Te quiero? Todos tenemos claro lo que queremos. Sin embargo, hay veces que nos resulta muy difícil afrontar la verdad. Afortunadamente, la inteligencia emocional existe y el corazón está ahí para avisarnos de nuestros errores y empujarnos a hacer aquello que nos hace felices. Nos pasamos la vida dándole vueltas a la cabeza. No paramos de buscar razones inteligentes para hacer lo que queremos y también para justificar por qué no lo hacemos. Y en esta búsqueda, entre razón y razón, olvidamos que lo que perseguimos siempre ha estado ahí, al alcance de nuestra mano. Basta con seguir el ritmo que marca el latido de nuestro corazón. Nuestro corazón nos alienta, nos enseña a darlo todo a renunciar a todo por las personas que queremos. El corazón se empeña en mantenernos siempre vivos. Si notamos que se acelera es que vamos por el buen camino. El corazón nos mantiene vivos y nos empeñamos en sacar fuerza de flaqueza y asumimos que sin riesgo no hay gloria. Tomar decisiones difíciles, elegir alejarnos cuando queríamos estar cerca, liberar de sus ataduras a los que queremos… tan sólo se puede hacer siguiendo los dictados del corazón. "Si notamos que nuestro corazón se acelera habremos encontrado un nuevo motivo para vivir y, entonces, la vida te cambia."Si algo he aprendido en todo este tiempo es que querer no es poder, y que a veces no es suficiente dejarnos la piel en el intento porque muchas cosas no cambiaran, vale, hay algunas cosas que no cambian por mucho que lo desees. Pero, ¿qué hay de lo que sí podemos cambiar? Ahí es donde hay que dejarse la pielPor mucho que queramos evitarlo, llega un momento en el que hay que enfrentarse a nuestros miedos y tomar decisiones. Por mucho que nos empeñemos en complicar las cosas, lo que queremos siempre está muy cerca y nuestro corazón nos empuja, una y otra vez, a tomar la decisión que nos hace felices.